
Vive entre lobos, perros y coyotes y se le ve muy feliz. Es uno de los grandes expertos en comportamiento animal, y sus conclusiones, que probablemente no sorprendan a los que conviven con perros y gatos, revolucionan el mundo científico. “Cuando yo estudiaba se afirmaba que los animales podías ser muy agresivos y competitivos, pero hoy puedo asegurar que hay más empatía y compasión entre ellos que agresividad. En su vida social se ve claramente que tienen deseos, que esperan algo de los otros. No dejamos de sorprendernos”.